Cristiano Ronaldo, tú por aquí

Cristiano Ronaldo, tú por aquí


La veneración que llega de Inglaterra cada vez que Cristiano Ronaldo exhibe su poder en la Copa de Europa nos devuelve a las raíces de esta historia. Seguimos respetando a los ingleses en este asunto aunque nadie recuerde su último finalista y el brexit se acerce. Quienes le vieron llegar a Manchester, hoy no se sorprenden. Se limitan a recordarle al mundo quién es y qué quería este jugador a sus 17 años. Nadie, salvo ellos, esperaba verle levantar la Eurocopa o asistir a esta primavera del portugués, que ha goleado por arriba y por abajo a Bayern y Atlético mientras el Barça de Leo Messi no ha superado la portería de la Juve en dos partidos y fue arrrasado en París,  hechos que pueden rozar lo misterioso dado que también participaban en aquello Luis Suárez y Neymar. Puestos a entrar en el terreno de la magia, hay algo en Cristiano que le sigue haciendo más temible y magnético que nadie en este continente, incluida, de momento, Inglaterra. 

Y solo es trabajo, ambición y orgullo por ampliar la herencia mientras quede tiempo. Esos ecos también llegan a la grada del Bernabéu, donde no se perdonan malas jugadas, poco juego, da igual tu nombre. La peor afición del mundo, como también se la conoce. Quizá se reduzca todo a un asunto de calendario, el tiempo que pasa entre citas grandes a veces se vuelve contra los jugadores grandes. Pero los ecos llegan y los goles europeos de CR llegan, como llegaron la noche ante aquel Wolfsburgo menor, y han debido provocar parecido nivel de incredulidad en sus enterradores que de éxtasis entre la afición que le ha exigido siempre lo mismo, es decir, ser un jugador de época todos los días. Podemos decir que Cristiano ha cumplido su parte del contrato con 400 goles, seis semifinales y dos copas, de momento, pero todos sabemos que si no levanta más en unas semanas él habrá sido el responsable que le falló al pueblo y el villano de los finales felices.

“LA RESPUESTA SE ESCRIBIRÁ EN PORTUGUÉS POR ESE JUGADOR QUE YA SUEÑA CON LA ÚLTIMA FRONTERA, BATIR A A GIANLUIGI BUFFON EN GALES”

Pocas veces se ha visto a un jugador burlar a sus verdugos y enemigos de esta forma. Conviene recordar cómo andaba el Madrid por Europa hasta su llegada, con el agua al cuello en los cruces de febrero y sin la capacidad de intimidación de un delantero total. Su reconversión se daba por hecho en un hombre superdotado para todos los registros del remate, pero un hombre al fin y al cabo. Parece que solo faltaba que llegara el día y el entrenador que le convenciera, aunque son versiones oficiales. Hay varios jugadores en Cristiano Ronaldo y solo él decide al respecto, salvo cuando no hay nada que decidir, tan solo rematar. Sí parece haber un punto adulto al fin sobre sus límites. Con él se han acabado los adjetivos pero no los goles ni tampoco las bandas en distancias cortas, como estamos viendo, pero como ya se ha dicho que a partir de ahora veremos básicamente una versión multimedia de Hugo Sánchez, no vamos a insistir. Quedan todos avisados. El 7 del Madrid se quedará unos años en el área y en partidos grandes y pequeños seguirá siendo conveniente vigilarle, en la medida de lo posible.

Hace tiempo que hemos anticipado la nostalgia que se vendrá encima. Pasan las fechas y la gente olvida rápido. Cristiano ha anotado seis goles en tres partidos este año al Atlético más firme que se recuerda en mucho tiempo, también resolvió aquella prórroga desde el carril del 8 para que cerrara Chicharito  y en el Calderón acumula papeletas para sellar definitivamente su tercera final de blanco. El asunto con el Bayern es parecido, y aunque solo Messi es capaz de hacer algo así, alguien ha recordado estos días que el argentino lleva un un tiempo sin anotar en partidos calientes de eliminación. Un día, cuando todo pase, la gente se preguntará cómo el Madrid sostuvo el pulso europeo en tiempos de aquel genio culé. La respuesta se escribirá en portugués por ese jugador que ya sueña con la última frontera, batir a Gianluigi Buffon en Gales.

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