Ruido y jerarquía


Deportivamente, es posible que se haya tomado una de las decisiones más estúpidas de la historia de los mundiales de fútbol en una selección del nivel de España, aunque ahí están las hemerotecas y los expertos que conocen miles de anécdotas y ellos dirán. Políticamente, es una decisión más comprensible. Aunque todo el mundo sabe que un partido de fútbol nada tiene que ver con ese factor, el mensaje institucional se hace fuerte con la vieja dicha (dicen que apócrifa) de que Roma no paga traidores. Hasta ese punto de irritación alcanza la potencia de este Madrid entre sus adversarios o entre sus coetáneos. ¿Se traiciona a la selección fichando por el Madrid de manera urgente tras la inesperada salida de Zidane?

Posiblemente sí en un hombre que acaba de firmar su renovación. Posiblemente no en un entrenador al que un club grande, el más grande en títulos, llama. Veamos cómo se comportaría un potencial  seleccionador como Xavi Hernández, rápido en su respaldo al cese, si un día en situación similar le llama el FC Barcelona ante el vacío inesperado de su banquillo. Sería noticia verle renunciar al Barça. Lo más probable es que se viera con la ambición de afrontar el Mundial que habría preparado y aterrizar en el Camp Nou a continuación sin mayor problema. ¿El anuncio? Una cuestión a acordar, sin duda. La pregunta:  ¿existía de verdad margen para que un acuerdo así quedara silenciado en los medios varias semanas, hasta el final del torneo, con el Madrid sin entrenador?  El tiempo dirá que todo esto ha sido muy exagerado.

Lo más curioso del espectáculo ofrecido desde Rusia, sin embargo, es que el responsable de la Federación Española que ahora empieza a conocer el público ha tenido cierta suerte. Poner el equipo en manos de Fernando Hierro es ponerlo en manos (y sobre todo en  pies) con una jerarquía futbolística bastante mayor que las de Lopetegui, al que realmente cuesta recordar en noches memorables y cuya proyección como entrenador se le escapa al aficionado. Cuando Hierro bromea con ser el “Zidane de la selección”, la gente sabe que él pertenece al tipo de jugadores que pueden mencionarlo. Autoridad y prestigio ante los jugadores ganada en el campo, la jerarquía de un 4 todo terreno, de área a área. El éxito del fútbol español ha producido nombres para una larga cola de posibles entrenadores tras una década dorada. Están por llegar.

Mientras eso sucede, disfrutemos del último Mundial de Messi y Cristiano en estado de apogeo (o no). De la última sesión de Andrés Iniesta.  De lo que puedan ofrecer Isco, Silva o Asensio. De Marcelo y Neymar.  El fútbol es de los jugadores y de los espectadores. El resto es ruido. Como dice uno de los mejores tuits de la historia: “Decir te quiero es fácil. Lo difícil es decir Bastian Schweinsteiger”.


FOTO: Getty

Categorías

+ No hay comentarios

Escribe el tuyo