Un central en Munich

Un central en Munich


De vez en cuando el Madrid sigue siendo aquel club que conocimos en los ochenta y aparece gente como Nacho. Lo único moderno de este jugador es la barba arreglada. Por lo demás, entra en esa línea de persona normal, humilde y madridista sin mayores pretensiones. Tiene pinta de querer estar donde está y de estar disfrutando más que otros cada día como si fuera la última temporada, que siempre puede ser. Desde que descubrimos a un buen reserva y vimos en el Calderón que no parecía central para días grandes, este hombre ha crecido. Todo o casi todo lo hace bien, incluso por la banda izquierda. Estamos ante un jugador listo, rápido y siempre dispuesto.

Los especialistas conocen bien sus números. Sin embargo, la certeza sobre todo esto no alcanza para Munich. Los ecos del 0-4 pueden resonar en el pecho de Ramos y Cristiano al salir, pero el lugar no deja de ser el de toda la vida.  Se supone que el Madrid se dirige al infierno sin Pepe ni Varane en guardia. Con Pepe el Madrid ha vivido bien estas previas. El central más rápido y elástico que hemos conocido. Un seguro a todo riesgo para los primeros minutos, al menos. Después de aquel pateo al delantero del Getafe que pasaba por allí con la sola intención de hacer su trabajo, Pepe volvió a nuestra vida como una persona adulta y la gente empieza a echarle de menos. Los inmortales Robben y Ribéry prometen combustible para Lewandowski desde el minuto uno y el Madrid no tendrá las piernas ni el salto de Pepe y tampoco contará con el pivot Varane.

LOS ECOS DEL 0-4 PUEDEN RESONAR PERO SE SUPONE QUE EL MADRID SE DIRIGE AL INFIERNO SIN PEPE NI VARANE EN GUARDIA

El aficionado a veces se cree entrenador. Veamos. Casemiro de central. Mala idea, se supone que el sprint del último hombre también se entrena y además se podría venir muy arriba con el balón en los pies en zona minada. Solo en caso de incidencia sobrevenida. Otra alternativa es Danilo. Al menos es alto, pero con los delanteros del Bayern rematando parece que tendrá suficiente Navas. En definitiva, Nacho y Ramos están ante un marrón importante, parece obvio. De su suerte depende buena parte de este cruce.

Lo que suceda delante de ellos les ayudará, también es cierto. La fatiga que desprenden los cinco hombres que juegan por ahí, todos menos Benzema, parece un problema ante las ganas del amigo Xabi Alonso, Vidal y Thiago. Uno vuelve la mirada y da por hecho que en el algún momento Zidane necesitará quitarse de encima a los rojos con  velocidad y dinamismo, y ahí solo aparecen Kovacic y sobre todo  Asensio, la única carta especial e improbable que guarda este equipo ahora mismo. Sería un espectáculo verle superar líneas con más agilidad que Cristiano y Bale, aunque todo sea dicho. Los atletas vuelven al lugar del crimen donde el fútbol total de Guardiola quedó reducido a cuatro goles en contra. Es cierto que sin Ramos no habría ocurrido, pero también que en aquel lugar hubo espacios y los sigue habiendo. Y que sonará el himno ese que produce un efecto similar al que producía Ecstasy of Gold de Ennio Morricone antes de los conciertos de Metallica. 


FOTO: Jean Catuffe (Getty)

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